lunes, 22 de julio de 2013

La secuela de 'El hombre de acero' será una 'Superman/Batman'

Este fin de semana se reveló la noticia. Zack Snyder confirmó en la Comic Con de San Diego que, efectivamente, habrá secuela de El hombre de acero. Pero es que, además, será nada menos que una Superman/Batman que se estrenará en el verano de 2015, e incluso han revelado el logo de la película en las pantallas.


Es decir, la segunda parte del último largometraje de Superman será un filme compartido con Batman. Estará dirigido por el propio Snyder, que ya está escribiendo la historia con David Goyer, quien realizará el guión después. El título llevará un "vs.", lo que indica que los dos protagonistas no se llevarán bien, o al menos al principio. La producción se llevará a cabo en 2014 y lo normal es que esto signifique que la cinta de La liga de la justicia que estaba prevista para 2015 deje de existir o, como mínimo, se posponga.

¿Cuál es mi opinión al respecto? Para mí, esta noticia tiene algo muy positivo pero también dos aspectos bastante negativos. Empezaré por lo bueno. Lo cierto es que esto es un bombazo: mis dos superhéroes favoritos en una misma película, algo que deseaba desde hacía mucho tiempo y lo cierto es que en ese sentido me parece fantástico.

Sin embargo, creo que también implica dos cosas malas. En primer lugar, como ya dije, esta es la secuela de El hombre de acero, una película compartida con otro superhéroe, algo que no me agrada del todo, ya que habría preferido que primero Superman tuviera una segunda parte y ya luego una compartida. ¿Qué pasa? ¿Que Clark Kent no puede tener también su trilogía -o al menos dos filmes- en solitario? Yo creo que esto sobre todo demuestra las prisas por hacer una película con más de un superhéroe para 2015 y poder competir con Los vengadores 2.

El otro punto negativo va únicamente con el personaje de El caballero oscuro. Y es que, por el logo que se ha revelado, tiene pinta de que no será el de Christopher Nolan ni probablemente lo interprete Christian Bale. Será un personaje nuevo, en un nuevo universo, y no el creado por estos artistas. Una pena, porque eso sí que habría sido increíble y dejaría todo lo que pueda haber de negativo, para mí, en un segundísimo plano.

En definitiva, pienso que la secuela de El hombre de acero debería haber sido una película únicamente con Superman, aunque reconozco que poder verlo en acción con Batman -qué pena que no sea el de Nolan- puede ser brutal.

miércoles, 10 de julio de 2013

¡Qué curioso!: El origen de la palabra 'spam'

Seguro que en muchas ocasiones has visto, en tu correo electrónico, los mensajes recibidos no deseados, también conocidos como spam. Pero, ¿de dónde viene esta palabra?

Originalmente, la palabra surgió como abreviatura de "spiced ham" (jamón con especias), y fue la marca usada por la empresa charcutera estadounidense Hormel Foods en 1957 cuando lanzó al mercado su nuevo producto de carne. Durante la Segunda Guerra Mundial lo usaron como alimento los soldados británicos y soviéticos.

El grupo de humoristas Monty Python se burló de él en una conocida escena cómica que proporcionó la fama definitiva al término: varias personas piden un menú que ofrece muchos platos pero todos contienen SPAM. De ahí la asociación con una cosa abundante que nadie quiere, como el correo electrónico "basura" que llega masivamente a nuestros buzones, el spam.

lunes, 1 de julio de 2013

'El hombre de acero': una historia espectacular

Antes de comenzar con esta crítica personal de El hombre de acero, debo reconocer que esta era, sin lugar a dudas, la película con la que más me había creado expectativas en toda mi vida, pues llevaba siguiéndola y deseando que se estrenara desde hacía unos dos años. Todo el que me conozca un poco o le eche un vistazo a este blog sabe que mi mayor afición es por el personaje de Superman, con lo cual, tener que otorgarle una nota por debajo de un 9 o un 10 a esta cinta sería, para mí, sinónimo de decepción, y más teniendo en cuenta la buena pinta que tenía. A todo esto quiero añadir también que algunas de las críticas que leí días antes de verla no eran demasiado buenas y me dejaron bastante tocado, hasta el punto de que perdí gran parte de la ilusión que había acumulado durante tanto tiempo. Con todos estos factores, y con cierto miedo y nerviosismo, fui al cine el pasado día 22 de junio a ver, por primera vez, El hombre de acero.

Y ayer, día 30, fui por segunda vez. Mi crítica habría sido diferente si la hubiera escrito antes de este segundo visionado, pues mi opinión ha variado, si bien no radicalmente, sí considerablemente.


Tras haberla visto por primera vez, mis sensaciones eran que el filme tiene un ritmo demasiado acelerado y le faltan más escenas con más pausa, menos acción y más diálogos; y a las que sí que son así, les vendría bien algo más de calma. También le sobran, probablemente, escenas de acción, ya que pueden llegar a saturar un poco, y más cuando prácticamente no hay escenas de transición (con un poco más de sosiego) de por medio. 

Así como Superman Returns tenía un ritmo demasiado lento y le faltaba acción, aquí se han ido al extremo opuesto, y esta peca de tener un ritmo excesivamente acelerado y, probablemente, le sobra acción. No han sabido encontrar el término medio y este aspecto chafa un poco lo que podría haber sido un largometraje, para mí, perfecto. Parece mentira que a una película de Superman le pueda sobrar acción, pero por desgracia tal vez sea así.

Otra cuestión que la empaña un poco (y que la acompaña de principio a fin), es ese ritmo excesivamente apresurado que le quita profundidad a la película. En cualquier caso, lo cierto es que tras verla ayer de nuevo, seguía pensando igual, pero esta vez ya no me resultaba tan embalada y sí que le vi más calado que en el primer visionado. Y continúo creyendo que le habrían venido bien más secuencias del tipo de las que comenté antes, pero ya no me resulta que esto afecte tanto al resto del conjunto del filme.


De hecho, ese ritmo acelerado lo vi algo más justificado, y considero que las fantásticas interpretaciones de todos los actores hacen que no se echen tanto de menos esas escenas que antes decía, pues expresan tanto que ya le dan cierta profundidad tanto a los personajes como a la película en sí. Insisto, aún así considero que al filme le habrían ayudado esa clase de secuencias, pero ahora, a pesar de ello, creo que todos los elementos que tiene compensan que este largometraje se lleve una buena puntuación por mi parte.

Y es que, en mi opinión, El hombre de acero lo tiene casi todo: la banda sonora es impresionante; los efectos especiales, increíbles; la estética de los escenarios y los vestuarios, sublimes; y los actores están espléndidos: Henry Cavill demuestra que puede ser y será el Superman de esta generación, Michael Shannon hace un auténtico papelón con su personaje de Zod, Russell Crowe y Kevin Costner añaden su particular nivelazo como padres biológico y adoptivo, respectivamente... y, sí, Amy Adams está genial como Lois Lane; me gustan tanto la actriz como el personaje, seguramente es el que más gratamente me ha sorprendido.

En cualquier caso, la palma se la lleva la historia, el argumento en sí de la película. Se nota que detrás están Christopher Nolan y David S. Goyer, porque lo que se nos cuenta me parece algo prácticamente inmejorable. No se me ocurre una manera mejor de hacerlo, y esto es algo de lo que me di cuenta desde el primer visionado: la historia es perfecta, e incluso superó mis expectativas. Atención ahora al que aún no la haya visto, porque a partir de aquí la crítica contiene algunos spoilers.

Me encanta cómo empieza la cinta, todo lo que ocurre en Kripton y la nueva visión y apariencia que le han dado al planeta, es de las mejores partes de todo el filme, y además cuenta con una sorpresa que me ha resultado acertadísima: Kal-El es el primer niño que nace no modificado genéticamente en Kripton durante siglos. Me ha gustado también y me ha parecido original y adecuado que contaran la infancia de Clark a través de flashbacks, aunque también demuestra la prisa de Zack Snyder en que todo avanzara rápido y mostrar a Superman lo antes posible. Me ha encantado la relación de Lois y Clark, aunque muchos dicen que es incomprensible y que es "un petardo mojado", pero creo que esto puede ser culpa de la aceleración del ritmo que inunda toda la película. En cualquier caso, sobre todo después de verla por segunda vez, me doy cuenta de que los actores transmiten tanto con sus miradas y gestos que hacen que sea más que entendible. También me ha chiflado el final; reconozco que la primera vez que la vi echaba de menos la parte de Clark Kent como periodista trabajando en el Planet, pero me ha parecido estupendo que lo dejen para la secuela. Al fin y al cabo, aquí se trataba de contar el origen del personaje.

En definitiva, El hombre de acero me ha gustado mucho, aunque sobre todo destaco el argumento en sí, pues no se me ocurre una manera mejor de reinventar al personaje para los tiempos que corren, con una historia tan "realista" y bien pensada. Seguro que es mejorable en muchos aspectos, pero, a grandes rasgos, me ha encantado. Por buscar un ejemplo negativo, podría llegar a entender que la muerte de Jonathan Kent parezca algo absurda para parte de la audiencia; entiendo lo que querían expresar con ello, que es hasta dónde estuvo dispuesto a llegar por que su hijo esperara su momento para mostrarse al mundo, pero tal vez les ha quedado un pelín extremista esa decisión particular del personaje en esa escena.

En cualquier caso, y dejando ya de lado la historia, para mí, el mayor lunar de la cinta es que tiene un ligero exceso de acción. Además, me resulta una acción que, por momentos, sobrecarga, ya que hay demasiadas destrucciones a lo bestia, e incluso hay escenas en las que no se ve del todo bien lo que está ocurriendo, lo cual puede hacer que el espectador se sienta un poco apabullado. Realmente tiene sentido que sea así, porque son seres superpoderosos enfrentándose entre sí, pero eso no quita que, desde el punto de vista del espectador, pueda llegar a abrumar.



En resumen, a pesar de los pequeños defectos mencionados, creo que era difícil hacer una película de Superman mejor que esta en la actualidad. Mi nota, un 9,5.

Lo mejor: la historia que cuenta es prácticamente perfecta y visualmente es una maravilla. La banda sonora es brutal. Los actores bordan sus papeles, y en especial Henry Cavil, que ha nacido para ser el hombre de acero.

Lo peor: el exceso de acción y destrucción y el ritmo acelerado del filme por momentos. Sería entendible que alguna escena, como la muerte de Jonathan Kent, aunque tenga su sentido, pueda "chocar" demasiado a los espectadores.