miércoles, 4 de diciembre de 2013

Wonder Woman aparecerá en la secuela de 'El hombre de acero' y ya tiene actriz confirmada

Gal Gadot es la actriz elegida para interpretar a Wonder Woman, personaje que se confirma que aparecerá en la secuela de El hombre de acero, aún sin título definitivo. Gadot es conocida sobre todo por aparecer en las tres últimas entregas de la saga A todo gas.

En palabras de Zack Snyder, que hoy confirmó la noticia en un comunicado, "Wonder Woman es sin duda uno de los personajes femeninos más poderosos en el Universo DC. Gal no solo es una actriz increíble, sino que también tiene esa cualidad mágica que la hace perfecta para el papel; esperamos que el público descubra a Gal en la primera encarnación cinematográfica de este querido personaje".

En lo personal, me encanta la superheroína. A pesar de que ya es imposible que este sea un filme exclusivo de Superman -desde que se confirmó que en la película aparecería Batman-, tal y como me habría gustado, reconozco que el hecho de que estos tres superhéroes compartan la pantalla puede ser genial. En cuanto a la elección de esta actriz, a la que nunca he visto, me pega a medias para interpretarla, pero al igual que con Ben Affleck como caballero oscuro, mejor esperar a ver qué tal lo hace Gadot de Princesa Diana de las Amazonas antes de prejuzgarla.


domingo, 6 de octubre de 2013

Una odisea explicada

Hace unos días me enteré de la existencia de un documental llamado Habitación 237, que se encarga de explicar los misterios de la película de Stanley Kubrick El resplandor. Bueno, más que explicarme las cosas que no había entendido de la cinta, a mí personalmente, cuando lo vi, me añadió otras curiosidades y enigmas al filme. Aparte de gustarme -y recomendarlo a todo aquel que haya visto El resplandor- también me llevó a ver por fin una obra que tenía pendiente: el clásico del propio Kubrick 2001: Una odisea del espacio, pues hacen alguna que otra referencia a la película en el documental.

Ante todo, 2001: Una odisea del espacio me pareció una cinta excesivamente lenta. Más allá de eso, hay que reconocer que los efectos especiales son sublimes -teniendo en cuenta que son de 1968-, así como la banda sonora. En cualquier caso, también tengo que decir que cuando finalizó estaba completamente perdido y no había entendido muchas cosas de la trama.

Así pues, me puse a indagar en la red para dar con una explicación. Y vaya si la encontré, y de hecho es el motivo por el que he escrito esta entrada, pues quiero compartir con todos -sobre todo los que no hayan entendido el filme- esta excelente aclaración escrita por un tal Emilio de Gorgot. Haz click aquí para echarle un vistazo.

Además, en este enlace también se puede ver una explicación bastante similar a través de animaciones.


viernes, 6 de septiembre de 2013

¡Qué curioso!: La pelusa del ombligo

¿De dónde sale la pelusa que se aloja en el ombligo? Aunque tu higiene personal sea más que correcta, tal
vez seas una de esas personas que no está a salvo de esas pequeñas bolitas de pelusa que deciden instalarse en tu ombligo, pero, ¿por qué ocurre esto?

El científico y mediático divulgador sueco Karl Kruszelnicki llevó a cabo un estudio sobre el tema a finales del año 2000, gracias al cual ganó el Premio Ignobel en el 2002. La pregunta surgió en su programa radiofónico sobre ciencia y a partir de ahí la cadena de comunicación australiana ABC realizó una encuesta de 19 preguntas (con análisis de muestras incluido) que respondieron más de cuatro mil personas para poder establecer unos parámetros de comportamiento y llegar así a conclusiones determinantes.

De acuerdo con su teoría, la pelusa del ombligo se compone principalmente de fibras de ropa, mezcladas con piel muerta y algo de vello, que son capturadas por el pelo alrededor del ombligo.

Según los resultados de su encuesta, hay más probabilidades de tener pelusilla si eres hombre, mayor, peludo y tu ombligo está hacia dentro; las mujeres tienen menos pelusilla porque su vello corporal es más fino y corto.

También se determinó que el color de la pelusa refleja tu tono de piel (es más clara para gente de piel clara) y que no hay relación entre la producción de pelusa y la constitución general de la persona; asimismo, el 37% de los encuestados refirieron que el color de su pelusa era igual al de su ropa, aunque resulta inexplicable que algunos presentaran un color que no estaba en sus prendas.

Años más tarde, en 2009, el químico austríaco George Steinhauser publicó otro estudio al respecto en la revista Journal of Medical Hypotheses. Mediante el análisis de 503 pelusas de su propio ombligo descubrió que el vello de alrededor atrapa las fibras de algodón de la ropa y demás componentes de la pelusa (restos de piel muerta, grasa, sudor y polvo) dirigiéndolas al ombligo debido a la posición del pelo. El proceso se produce por el roce de abajo hacia arriba y no a la inversa y suele tener un color azul grisáceo (posiblemente por el extendido uso de tejanos), aunque puede aparecer de otros colores.

La naturaleza escamosa del vello del abdomen hace que la adherencia sea alta. Para evitarla recomienda usar ropa vieja que desprende menos fibras que la nueva o afeitarse la zona en cuestión, e incluso un piercing es efectivo a la hora de prevenir el alojamiento de este molesto inquilino.

¿Y tú, guardas algo en tu ombligo?


Fuente: 20minutos